Más pesados que los LMP1, con partes móviles aerodinámicas y limitaciones económicas para la parte eléctrica, así serán los hypercars del WEC en 2020.

El Consejo Mundial del Motor no sólo ha dado más detalles sobre los reglamentos del Mundial de Fórmula 1 o del Mundial de Rallyes, si no que ha detallado las nuevas normas para los hypercars. Los futuros calles del Mundial de Resistencia de la FIA cambiarán por completo el campeonato y poco tendrán que ver con los actuales LMP1, dejando fuera de esta normativa a constructores privados como Oreca.

En cuanto a los motores de combustión, la FIA deja libre la elección entre propulsores turbo o atmosféricos aunque en ningún caso podrán superar los 950 caballos de potencia. Mientras que para la parte eléctrica, el ERS, podrá ofrecer un máximo de 200 kW, tendrá un desarrollo limitado y un presupuesto máximo de 3 millones de euros por fabricante, que podrá tener un máximo de tres clientes.

Una nueva reglamentación centrada en las marcas, que serán las únicas que podrán participar. De esta forma, fabricantes como Dallara u Oreca, que suministran sus chasis a los equipos de LMP1 y LMP2, no tendrán espacio en esta renovado Mundial de Resistencia. Además, cada modelo tendrán que tener al menos un producción de 25 unidades de calle, con los mismos motores, el primer año; pasando a ser de 100 el segundo.