El equipo M-Sport Ford se ha desplazado hasta Bélgica para probar el Ford Fiesta WRC en las instalaciones de el Ford’s Lommel Proving Ground.

Los preparativos para la temporada 2019 del Campeonato del Mundo de Rallyes y esta semana han sido los británicos de M-Sport los que han vuelto a poner en marcha sus Fiesta WRC. Gracias a un acuerdo con la filial de Ford en Bélgica, el equipo de Malcolm Wilson ha podido probar su montura en el Ford’s Lommel Proving Ground.

El norte de Bélgica, a escasos kilómetros de la frontera con los Países Bajos, ha sido el lugar escogido por M-Sport para llevar a cabo sus segundos test de pretemporada. Hasta el momento, han sido el equipo que menos pruebas ha realizado en este invierno con tan sólo dos jornadas en Francia y con Teemu Suninen a los mandos. Pero con la confirmación de que finalmente sí que tomarán parte en el certamen y con sus alineaciones confirmadas, la formación de Cumbria se ha puesto manos a la obra para prepararse para MonteCarlo.

En concreto ha desplazado la unidad de pruebas hasta el Ford Lommel Proving Ground, el circuito de Ford Bélgica. Un trazado de asfalto construido en 1965 que cuenta con 100 kilómetros, con la posibilidad de hacer diferentes combinaciones, y en el que la marca del óvalo ha invertido 35.000 euros en los últimos 10 años. Estas instalaciones además cuenta con una zona en la que Ford realizar pruebas de resistencia a sus modelos con áreas de suelo empedrado, cabina de simulación de lluvia o zonas de barro.

Estos test se celebraron este miércoles día 25 y, aunque M-Sport no ha facilitado información sobre estas pruebas, las imágenes publicadas por Ford Bélgica muestran un Fiesta WRC que incorporaba las últimas evoluciones aerodinámicas, algunas estrenadas por Suninen en Francia. Si el finlandés ha sido quien se ha puesto a los mandos del Fiesta, Elfyn Evans y Pontus Tidemand serían los pilotos aún no han probado el coche para el Rallye de MonteCarlo.