El nuevo propietario del antiguo Force India pretende que el ahora Racing Point luche por el campeonato a largo plazo.

Del concurso de acreedores a Racing Point

27 de julio de 2018. Parón veraniego en la Fórmula Uno. Salta la noticia: Force India entra en concurso de acreedores. No es la primera vez que el equipo de Silverstone atraviesa problemas económicos: Jordan, Midland y Spyker ya los pasaron antes. La propia Force India, durante casi toda su existencia, también.

Una semana después, Lawrence Stroll, padre del entonces piloto de Williams Lance Stroll, compra el equipo, que pierde todos los puntos del campeonato y queda renombrado como Racing Point Force India.

“Nunca quise comprar un equipo”, afirma Lawrence en declaraciones a formula1.com. Sin embargo, un equipo como Force India, que con tan bajo presupuesto había sido anteriormente el líder de la zona media, de la F1.5, era demasiado tentador.

“Estos chicos han gastado cada vez menos y sacando cada vez más rendimiento. Lo vi como un oportunidad de negocio, que es aún mejor con lo que planea Liberty Media para 2021”, añadió el magnate textil canadiense.

Lance y Lawrence Stroll
Lance y Lawrence Stroll seguirán unidos en Racing Point.

A diferencia del antiguo propietario, Vijay Mallya, Stroll pretende estar muy involucrado con el equipo. “Les apoyaré en todo lo posible y les daré la estabilidad financiera que necesitan”, confirma.

Finalmente, el nuevo propietario del equipo tiene ideas muy ambiciosas de cara al futuro. “Para el corto plazo, queremos ser los cuartos. Para el medio plazo, tercero. Pero, en el largo plazo, queremos ser uno de los equipos más grandes del paddock”, asiente un entusiasmado Stroll.

“Sin el pulmón financiero de Stroll, sería una pesadilla”

Andrew Green, director técnico de Force India, ha sido uno de los culpables del enorme rendimiento del equipo. Green, aún presente en Racing Point, también dejó unas declaraciones en formula1.com.

“Con los nuevos alerones delanteros habrá una carrera de mejoras. Tendremos que actualizar el coche más a menudo, lo que significa aún más gasto”, afirma Green. “Sin esta inyección financiera, sería una pesadilla para nosotros”.