El expiloto austríaco y triple campeón del mundo de Fórmula 1 Niki Lauda, de 69 años, ha empezado el año de la peor manera posible. Lauda ha ingresado en la UCI del Hospital General de Viena (AKH) debido a una gripe que contrajo durante las vacaciones de Navidad en Ibiza.

El austríaco se encuentra en observación y, según ha informado el hospital, “está previsto darle el alta a lo largo de la próxima semana”, además de aclarar que “contrajo la gripe en su entorno familiar”. Por lo tanto, parece que la vida del expiloto asociado a Mercedes no corre peligro.

El sistema inmune de Lauda se encuentra muy perjudicado después del trasplante de pulmón al que fue sometido el pasado 2 de agosto. Por ello, los médicos le advirtieron de que se tendría que someter a una intensa rehabilitación. Pese a ello, voló a Ibiza, donde tiene su segunda residencia, para regresar a Viena en Nochevieja.

No es la primera vez que el expiloto tiene que luchar por su vida. Aparte de este trasplante de pulmón, se sometió en 1997 y 2015 a unos trasplantes de riñón. Algunas fuentes cercanas a la familia indican que estos tres trasplantes se deben a secuelas de su grave accidente de 1976, en Nürburgring. Un sacerdote le administró la extremaunción durante su estancia en el hospital y tan solo seis semanas después volvió a las pistas, por lo que su capacidad de lucha es impresionante, no sólo subido a un coche.