Nico Hülkenberg ha sido mejor que Carlos Sainz a pesar de la buena temporada del español en su corta experiencia en Renault. Sin embargo, algunos periodistas han engañado a sus lectores con mentiras y excusas para no admitir la superioridad del piloto alemán. En este amplio reportaje conoceremos una moda extendida en el periodismo español.

En España abundan los periodistas y aficionados que defienden a los españoles aunque no tengan argumentos. El objetivo, más que curioso evitable, es proteger a los nuestros como si fueran los mejores (en ocasiones, que no siempre, lo son). Esta costumbre, que se manifiesta en los medios de comunicación, tiene un fin concreto pero perjudicial para un oficio en crisis y lleno de incertidumbre como es el periodismo. Esta profesión ha perdido la credibilidad que antes atesoraba confundiendo rumores con noticias y, lo que es peor, dejando de lado a la sociedad en una búsqueda constante de la rentabilidad.

Hay periodistas que son expertos en defender lo español. No les importa mentir aunque eso vaya en contra de la profesión, porque lo que buscan es manipular, no informar. Y esto, como decía anteriormente, perjudica a una profesión ya desgastada por la mentira. Ni pueden ni quieren aceptar que los españoles son peores que sus rivales, a pesar de que la realidad expone con suficientes argumentos que esto es así. No pasa nada por contar la verdad, aunque esa no sea la que tú quieres escuchar.

En este reportaje trataré ampliamente el trato de algunos periodistas al duelo entre Nico Hülkenberg y Carlos Sainz. El alemán ha sido el vencedor de esta batalla entre compañeros de equipo en la primera experiencia del español con Renault. Es cierto, hay que decirlo, que Carlos llegaba al equipo en desventaja por su menor experiencia en el monoplaza de la marca francesa. Aun así, ha superado en varias ocasiones a un piloto de un enorme talento y ha realizado una fantástica temporada antes de marcharse a un nuevo desafío aún más difícil, como será su recién comenzada etapa en McLaren.

No estoy en contra ni odio a Carlos Sainz, ya que he reconocido (y volveré a reconocer más adelante), que su primera temporada completa en Renault ha sido fantástica, pero no mejor que la de Hülkenberg. Sin embargo, y como veremos en este reportaje, varios periodistas españoles han querido vender, a base de excusas y mentiras comprobables, que el rendimiento de ambos pilotos ha sido perjudicado por varios factores. Lo han hecho en televisión, en los medios de comunicación y en redes sociales, para ganarse el favor de una audiencia que, por suerte, no ha creído parte de estas informaciones malintencionados.

Basta de introducciones. Comencemos.

Mónaco como punto de partida

Nos situamos en la vuelta 55 del Gran Premio de Mónaco. Hülkenberg, con neumáticos nuevos, estaba pegado a Sainz, que montaba desde casi 40 vueltas antes un neumático ultrablando más que desgastado. Carlos ocupaba una meritoria octava posición, con el alemán noveno y Max Verstappen pegado a los dos coches amarillos. Tras conocer que el equipo había pedido al español que dejase pasar a su compañero de equipo, Antonio Lobato, Pedro de la Rosa y Toni Cuquerella tuvieron esta interesante conversación.

Lobato: “Le están diciendo a Carlos que deje pasar a Hülkenberg”.

Cuquerella: “No…”

De la Rosa: “No estoy de acuerdo. Esto es Mónaco”.

Cuquerella: “Yo tampoco. No porque sea Carlos, entendedme, sino porque llevan una estrategia diferente. Es verdad que los dos de detrás (Hülkenberg y Verstappen) vienen con el hiperblando, son coches más rápidos, pero así son las carreras aquí”.

De la Rosa: “Sí, pero esto es Mónaco y por eso estás ahí. Pero el problema de Carlos es que si deja pasar a Hülkenberg le pasa Verstappen también”.

Cuquerella: “Exacto. Veo un error de decisión de equipo, y no es porque sea Carlos. (…). Lo siento, esto es Mónaco”.

De la Rosa: “Totalmente”.

El español dejó pasar a su compañero de equipo justo después de Santa Devota, y en esa misma vuelta Hülkenberg le metió cuatro segundos a Sainz. Como es obvio, había una diferencia más que notable entre el rendimiento de ambos coches por culpa de los neumáticos. Pensando en el futuro, veremos si Lobato, Cuquerella y De la Rosa opinan lo mismo si esta temporada, en Mónaco, Lando Norris está por delante de Sainz con un neumático más viejo y el equipo McLaren le pide por radio que deje pasar al español.

I. “Ocon no es mejor piloto que Sainz”

Viajemos ahora a la prensa deportiva española, y concretamente al diario MARCA. Allí, Marco Canseco se ha pasado gran parte de la temporada defendiendo al piloto de casa e infravalorando a un Nico Hülkenberg que ha sido mejor que Carlos Sainz. Incluso, por él, nació este hilo en el que recopilé de agosto a noviembre las incontables alabanzas a lo nuestro, lo español, eso que nos venden como lo mejor cuando no siempre lo es. Pero más allá de esto, comencemos a analizar esta constante manipulación.

Uno de los mayores problemas del periodismo es la mezcla de géneros. La información comparte espacio con la opinión, sin diferencias de ningún tipo. Esto confunde al lector, que se encuentra con la opinión del autor en un texto que, al parecer, es informativo. El 23 de julio de 2018, en la semana previa al GP de Hungría, Marco Canseco cometió un error al mezclar la información de la posible salida de Sainz de Renault con una opinión sobre Esteban Ocon, el que durante unos días parecía que iba a ser su sustituto.

Ocon no es mejor piloto que Sainz y en Renault podrán comprobarlo si finalmente lo fichan. La política está jugando a su favor, pero ese viento se suele sostener durante poco tiempo en la F1.

La frase destacada, una opinión pura del autor, refleja algo que no sabemos. Esteban y Carlos no han compartido, todavía, equipo. Por tanto, es innecesario afirmar que uno es mejor que el otro. Sin embargo, esa mencionada defensa de lo español lleva a Canseco a escribir algo que, en el periodismo informativo, no tiene ningún sentido.

Además, en otro de los párrafos, Canseco explica alguno de los problemas de Sainz en su primera temporada completa en Renault. En su contra han jugado un grupo de ingenieros muy inexperto en F1, en contraposición a Hülkenberg, que le ha hecho perder muchos puntos en estrategia al español en lo que va de año. Tantos como para poder estar por delante del alemán a estas alturas del año, explica el autor de la mencionada pieza. Esta excusa se repetiría en los meses siguientes. 

II. La manipulación para defender lo español

Peor es lo que este mismo autor escribió semanas después. En los primeros libres del GP de Bélgica, Marco Canseco quiso manipular a los lectores de MARCA con un párrafo carente de información verídica. De nuevo, mezcla información con opinión, pero con el objetivo de crear una imagen equivocada de la lucha entre los dos compañeros.

El objetivo del madrileño es superar a su compañero de aquí a final de año, antes de irse a McLaren en 2019, algo que está a su alcance si no se ceban las averías con él, como ha sucedido en la primera mitad de la temporada.

La manipulación está en la frase que he destacado en negrita. Cuando lo leí, yo sabía perfectamente que el piloto alemán había tenido más problemas que el español. Pero aun así quise comprobarlo haciendo uso de una tradicional comparativa (mi compañera Beatriz Cubero escribió esta comparativa a mitad de la temporada 2018 en la que se incluyen todos los equipos).

En clasificación, Hülkenberg superaba por 7 a 4 a Sainz tras doce GP disputados (no tengo en cuenta los problemas mecánicos). En Azerbaiyán, el alemán tuvo que cambiar la caja de cambios (salió 14º en lugar de 9º) y en España, un problema en el sistema de combustible le impidió pasar de la Q1. Sainz no tuvo ningún problema mecánico.

En carrera, Hülkenberg superaba por 6 a 3 a Sainz tras doce GP disputados (de nuevo, no tengo en cuenta los abandonos por problemas mecánicos). El alemán abandonó en Azerbaiyán tras perder el control del coche y tocar el muro; en España, envuelto en ese accidente con Romain Grosjean en la primera vuelta y en Austria por un problema en el turbo. Sainz, como he anticipado ahí arriba, solo sufrió un abandono tras tocarse con el Haas de Grosjean en Gran Bretaña. Aunque no abandonó, hay que decir que el español sufrió un problema en el GP de Francia que le hizo perder dos posiciones en las últimas vueltas de la carrera (pasó de sexto a octavo). Aun así, acabó por delante de Nico.

Los datos son claros y no dejan lugar a dudas: en la primera mitad de la temporada, el alemán fue mejor que Sainz y tuvo más problemas que el español. Sin embargo, Marco Canseco, sin veracidad alguna, dijo que había pasado lo contrario. Curiosa forma esta de hacer periodismo, pensaréis. Por supuesto, no ha pedido disculpas. Tampoco es que nadie las esperara.

III. Los factores externos

La búsqueda de excusas es constante en una sociedad como la nuestra. A veces, solo para no querer reconocer la verdad, buscamos en nuestro interior algo que nos permita evadir nuestra responsabilidad o la de otros. Eso ha ocurrido constantemente con Sainz. Al parecer, un grupo de ingenieros inexperto perjudicó la estrategia del español en varias ocasiones (no siempre, como es obvio y como algunos han querido vender). Y, para no faltar a la cita, más tarde apareció la excusa de la diferencia entre los coches del español y del alemán. La crónica de Marco Canseco de la clasificación del GP de México es un buen ejemplo.

Sainz partirá octavo, tras una enconada lucha con su compañero Nico Hülkenberg, que ha encontrado en la calificación esas décimas que le faltaban el resto del fin de semana. Resulta extraño que el español se adapte mejor al trazado en las últimas citas, que mantenga firme a ‘Hulk’ en cada sesión y que luego se le abra un muro cuando llega la calificación.

No entiendo cómo el coche ha cambiado tanto de una a otra sesión. Ya no funcionaba igual”, ha comentado Carlos. A buen entendedor, pocas palabras. Siempre es mejor demostrar desde el equipo que se han quedado con el bueno y que el que se va es algo más lento, aunque no sea cierto, como en este caso”.

Cuesta pensar que Renault, un equipo que ha luchado durante toda la temporada para acabar en una merecida cuarta posición del Mundial de Constructores, perjudique a uno de sus pilotos. Cuesta, además, creer en esta excusa al mirar el número de problemas mecánicos que ha sufrido cada piloto. Si miramos de nuevo las estadísticas, vemos que Hülkenberg se vio obligado a abandonar en tres ocasiones (Austria, Japón y Brasil) por problemas mecánicos, mientras que Sainz solo lo hizo en una ocasión (México).

Regreso a Movistar F1

En la vuelta 33 del GP de Estados Unidos, Antonio Lobato pronunció la siguiente frase: “Me dicen que Hülkenberg está pidiendo por radio al equipo que paren a Carlos”. En ese momento, el español estaba a cuatro segundos del alemán, por lo que no representaba ningún peligro real ni mucho menos de adelantamiento. Ese mensaje no se escuchó en la retransmisión y, como comentó al día siguiente Víctor Abad, tampoco aparecía en la habitual publicación de la FOM sobre las radios de la carrera.

Incluso, medios como El Confidencial escribieron sobre esta información no contrastada

Relacionado con esto, y siguiendo con la televisión, Antonio Lobato y Cristóbal Rosaleny debatieron durante los primeros libres del GP de Brasil sobre esta lucha. Según Lobato, los dos pilotos de Renault habían luchado en clasificación en una “relativa igualdad de condiciones”. Mencionan, de nuevo, el grupo de ingenieros “inexperto” de Sainz y hablan de los datos de clasificación y carrera sin tener en cuenta los problemas o abandonos.

Medias verdades para defender lo nuestro

En la clasificación del GP de Canadá, Romain Grosjean no pudo ni salir de boxes por la rotura de su motor. En las clasificaciones de Alemania, Italia o Japón, Daniel Ricciardo no salió a disputar la Q2 porque acumulaba varias posiciones de sanción. Pero, a lo que voy. ¿Perdieron ambos su duelo con sus compañeros de equipo en esas clasificaciones donde no pudieron salir a pista? No, porque ni Grosjean ni Ricciardo pudieron luchar en igualdad de condiciones con Magnussen y Verstappen. Esto, tan fácil como no contar los problemas mecánicos, es tenido en cuenta por la mayoría de los medios.

Lo habitual es que los medios tengan en cuenta los problemas que ha sufrido cada piloto a la hora de realizar las tradicionales comparativas. Es, simplemente, porque no quieren hacer las cosas bien. Carlos Miquel es un buen ejemplo de ello. Tras la clasificación del GP de Japón, publicó el siguiente tuit, en el que defendía que Sainz ya estaba “9 a 8” en clasificación.

Miquel, como otros tantos periodistas (se me viene a la cabeza Miguel Portillo o Cristóbal Rosaleny), no tiene en cuenta los problemas de los dos pilotos de Renault (como hemos visto, más para el alemán que para el español). Además, Miquel no volvió a comparar en esa misma red social los resultados en clasificación de los dos pilotos de Renault. Quizá porque Hülkenberg superó en las cuatro últimas a Sainz.

Por otro lado, el fichaje de Sainz por McLaren ha hecho que varios periodistas no tarden en comparar su adaptación al coche con la de Lando Norris. El ejemplo nos lo trae Cristóbal Rosaleny.

Es cierto que el británico acumula muchos más kilómetros que el español en el que será su equipo en 2019, pero mientras que Carlos lleva en la Fórmula 1 desde 2015 (2019 será su quinta temporada), el imberbe Norris disputará su primera temporada completa a partir de marzo. Es, como decía, contar medias verdades para defender lo nuestro.

Defender lo español no es, para nada, obligatorio. Sin embargo, algunos periodistas de este país prefieren manipular a la audiencia antes que ofrecer una información fidedigna. Han querido vender que Sainz ha quedado detrás de Hülkenberg por culpa del equipo. El perjudicado, como ya es habitual, es doble: por un lado, el aficionado, engañado en ocasiones por las mentiras de los quizá mal llamados periodistas y, cómo no, la imagen del periodismo, dañada por este tipo de informaciones.

En menos de dos meses, la temporada 2019 de Fórmula 1 arrancará en Australia. Allí, Carlos Sainz y Lando Norris compartirán, cada uno con su experiencia, el mismo coche. Desde ese momento, la persona que ha escrito estas líneas vigilará los comentarios de los condecorados especialistas en defender lo español.