El equipo Red Bull Racing ha sido uno de los mejores en el apartado aerodinámico con la llegada del nuevo reglamento, aunque los de Milton Keynes han estado lastrados por el rendimiento del motor Renault. Ferrari le ganó la partida y Mercedes estuvo inalcanzable para la marca de la bebida energética.

La pretemporada de Red Bull

Con la llegada del nuevo reglamento, que daba un plus de prioridad al intelecto de los ingenieros aerodinámicos había fijado las expectativas en lo más alto para Red Bul Racing. Un talento por parte de Adrian Newey que poco se dejó ver en los test de Barcelona, donde fueron muy conservadores y no mostraron sus cartas, además de sufrir los primeros problemas con la unidad de potencia de Renault. Si la situación no cambiaba para Melbourne, Red Bull comenzaba el año muy por detrás de sus dos grandes rivales: Mercedes y Ferrari.

La temporada de Red Bull

Las sensaciones de pretemporada se confirmaron en la primera carrera del año, donde Daniel Ricciardo ni siquiera podía cruzar la línea de meta y Verstappen se quedaba fuera del podio. En China llegó su primera posición entre los tres primeros gracias al holandés, aunque los problemas continuaron durante las primeras citas del año, sumando varios abandonos y sin poder hacer frente a los monoplazas de Hamilton, Bottas, Vettel y Raikkonen. Aunque se mantenían entre los tres grandes y ni Force India ni Williams conseguían darles caza.

A partir de España Daniel Ricciardo comenzó a encarar una buena racha que le llevó a meterse en el podio en tres ocasiones hasta lograr la tan ansiada victoria en la alocada carrera de Bakú; mientras que su compañero de equipo ya sumaba su cuarto abandono del año. La regularidad del autraliano se imponía dentro del equipo, logrando otra tercera posición en Austria, casa de Red Bull. Podios que repetiría en Bélgica, Malasia, Japón y Singapur, en el trazado urbano desde la segunda posición aprovechando las cualidad del chasis diseñado por Newey. Un final de temporada de altibajos, acumulando otros cuatro abandonos, hasta conseguir la quinta posición en el Mundial de Pilotos con un total de 200 puntos, quedándose a cinco de Raikkonen.

Por su parte, Max Verstappen no tuvo un año fácil con una serie de abandonos y quintas posiciones durante la primera mitad de la temporada. El holandés se mostró muy competitivo en las jornadas de los sábados, pero con la llegada de los domingos los problemas de fiabilidad se cebaron con él. Verstappen consiguió a final de temporada los buenos resultados que no había logrado hasta entonces consiguiendo la primera victoria en Malasia, la segunda posición en Japón y una nueva victoria en México. Un año en el que consiguió un total de 168 puntos y la sexta posición del Mundial de Pilotos, a 32 puntos de su compañero de equipo

La anécdota de 2017

Desde que la marca de la bebida energética aterrizó en la Fórmula 1, su programa de jóvenes pilotos ha sido uno de los más importantes en todo el mundo, sino el que más. Pero este año Red Bull ha visto como este programa se ha visto comprometido a principios de año por falta de asientos y al final del año por falta de pilotos. Aunque todos los planes apuntaban a que Pierre Gasly debutaría en 2017, la falta de un sitio en Toro Rosso obligó a los austriacos a llevarlo a la Súper Fórmula Japonesa, donde llegó a la última carrera con opciones al título.

Con la salida de Carlos Sainz y con el francés disputándose el título en Japón, Red Bull tuvo que recurrir a un viejo conocido como Brendon Hartley, piloto de Porsche en el WEC, para ocupar el puesto del madrileño. Recuperando así un piloto de su programa de desarrollo que consigue así reenganchar su carrera en la Fórmula 1, contando con un asiento para 2018 en Toro Rosso y como una opción para ocupar un puesto en la escudería de Milton Keynes en los próximos años.

Los conflictos de Red Bull

La polémica de Red Bull también ha llegado desde su formación en Italia, abriendo la Caja de Pandora en su tensa relación con Renault. Durante todo el año han estado muy lastrados por el rendimiento y la fiabilidad de la unidad de potencia francesa, pero desde el equipo de Christian Horner habían mantenido una relación cordial de cara al público con Renault, aunque todo cambio en la gira americana.

Los constantes problemas de motor llevó a Toro Rosso a emitir un comunicado acusando a Renault de mala praxis, un documento firmado por Franz Todst que obligó a Red Bull a intervenir e intentar calmar las aguas con Renault, a quienes tendrán como motorista en 2018. El cambio de motor a Honda provocaba que Toro Rosso no tenía nada que perder, pero Red Bull seguirá con ellos el próximo año y, ante la llegada de McLaren, tienen que mantener su buena relación con la casa del rombo para ser su primer cliente.

El futuro de Red Bull

Manteniendo a Daniel Ricciardo y Max Verstappen como pilotos oficiales en 2018, Red Bull Racing espera dar un salto hacia adelante y adentrarse en la lucha de Mercedes y Ferrari. Con Renault en busca de mejorar su motor, que ya a lo largo del año ha dado síntomas de mejora, los de Milton Keynes esperan volver a luchar por victorias y el título. Además tendrán un nuevo rival gracias al cambio de motor de McLaren. Pero Helmut Marko tiene una bala en la recámara la 2019 gracias al acuerdo entre Toro Rosso y Honda, que podría recalar en el primer equipo si consigue mejorar sus motores la próxima temporada y Renault no consigue dar el salto de calidad esperado.

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