Después de unos años muy pobres, incapaces de luchar por el título ni de pilotos ni de Constructores, Ferrari ha dado un paso adelante muy importante en 2017. Han podido pelear de tú a tú con Mercedes en muchas carreras e incluso liderar el campeonato, pero el parón veraniego no les sentó nada bien y perdieron las opciones de luchar hasta el final. Aún así, puede considerarse que el 2017 de Ferrari ha sido positivo y están preparados para volver a pelear en 2018.

La pretemporada de Ferrari

El 24 de febrero se presentaba el SF70H mediante un austero vídeo, lejos de toda la parafernalia que solía acompañar a las presentaciones del equipo italiano. Muy en la línea del hermetismo de Ferrari durante todo el invierno. Querían recuperar terreno y estar centrados únicamente en el desarrollo del nuevo monoplaza, y parece que les funcionó. Pusieron el SF70H en pista ese mismo día para un filming day en Fiorano y rodaron los primeros 100 kilómetros. Poco después, ya en Montmeló, Ferrari confirmó sus buenas sensaciones mostrando fiabilidad y rapidez. Fueron el segundo equipo con más kilómetros en pista, solo por detrás de Mercedes, y se quedaron con el mejor crono, marcado por Kimi Räikkönen. Estaban listos para ir a Melbourne.

La temporada de Ferrari

Ferrari empezó el año de la mejor manera: ganando. Cuando todo el mundo apuntaba a Mercedes como favorito a la victoria, la Scuderia emergió en Melbourne para llevarse la victoria y dejar claro que iban a presentar pelea.

Tres victorias en las seis primeras carreras (incluyendo un doblete en Mónaco) fueron sus cartas de presentación. Sebastian Vettel demostraba estar en plena forma logrando esos tres triunfos y tres segundas plazas para colocarse líder del Mundial. En Canadá y Azerbaiyán fue cuarto, aunque bien pudo haberse quedado a 0 en Bakú si los comisarios le hubiesen descalificado. Volvió al podio en Austria y tuvo un pequeño bajón en Gran Bretaña al sumar solo 6 puntos. En Hungría logró la victoria y un pequeño respiro frente a un Lewis Hamilton que venía recortando muchos puntos. Fue un nuevo doblete de Ferrari, con un gran Kimi Räikkönen, haciendo de escudero de su compañero. El finés alternaba buenas carreras con abandonos y carreras algo más discretas.

Llegó el parón de verano y Vettel se fue líder del Mundial, pero con apenas una ventaja de 14 puntos. Bélgica fue el principio del fin para Ferrari. Seb pudo haber ganado la carrera, pero cedió en el mano a mano frente a Hamilton. El británico volvía a recortar puntos y respiraba en la nuca del alemán cuando el Mundial llegaba a terreno italiano. Allí Mercedes fue tremendamente superior, logrando un doblete en casa del enemigo. Vettel solo podía ser tercero y cedía el liderato del campeonato donde más le dolía a Ferrari, en Monza.

En la siguiente cita, Singapur, comenzó el declive definitivo de los de Maranello. Partían con la pole en un circuito favorable y sabían que Mercedes iba a sufrir. Pero nada más lejos de la realidad. Las carreras son los domingos y Ferrari lo aprendió de la peor manera. Un toque entre los dos monoplazas del equipo italiano acabó con los dos fuera de carrera, dejando la victoria en bandeja a Hamilton. En Malasia Vettel sufría problemas mecánicos en la clasificación, lo que le obligaba a partir desde la última posición, aunque logró remontar hasta la cuarta plaza. Hamilton terminaba segundo y empezaba a sumar una distancia considerable en el Mundial. Japón iba a ser decisivo. Un nuevo problema de fiabilidad en el SF70H dejaba a Vettel fuera de carrera. Mientras, Hamilton sumaba una nueva victoria. En Estados Unidos Vettel conseguía retrasar el alirón del de Mercedes, que llegó en México. Al menos, Ferrari logró una última victoria en Brasil para despedir un año que había empezado cargado de ilusión.

La anécdota de 2017

Pocas veces vemos a un piloto que ha abandonado la carrera regresar a pista, pero eso le sucedió a Kimi Räikkönen en Bakú. El finés tuvo una carrera muy accidentada ya desde la salida. Valtteri Bottas le golpeó en la salida y provocó daños en el Ferrari. Aún así, Iceman se las apañó para seguir en pista hasta que pinchó uno de sus neumáticos por la cantidad de trozos de coche en pista. Tuvo que abandonar la carrera en la vuelta 21, pero un giro más tarde hubo bandera roja. Ferrari trabajó a contrarreloj para reparar el monoplaza y poder sacarlo de nuevo a pista. Iban tan justos de tiempo que ni siquiera tenían el volante y los guantes preparados. Algo de lo que Räikkönen se quejó airadamente, convirtiéndose en uno de los audios del campeonato. Al final, consiguió reincorporarse a la carrera, aunque con una vuelta perdida. Más tarde fue sancionado con un drive through porque los mecánicos trabajaron en el coche en un área no permitida. Terminó último, doblado y desquiciado.

Los conflictos de Ferrari

Ferrari ha sido protagonista por su rendimiento en pista, pero en algunas ocasiones también lo ha sido por otros motivos. Ni el equipo italiano se salva de algunas polémicas sucedidas a lo largo de este 2017. Nunca es bonito ver chocar a dos pilotos de un mismo equipo, pero por desgracia eso sucedió en el Gran Premio de Singapur. Sebastian Vettel partía desde la primera posición y Kimi Räikkönen desde la cuarta, pero el finés realizó una gran salida y se situó a la altura de su compañero. Ambos chocaron y terminaron fuera de carrera, un cero que a la postre terminó siendo definitivo para el alemán en la lucha por el título.

Pero no fue el único accidente polémico del cuatro veces campeón del mundo. En Bakú protagonizó el incidente más controvertido de todo el año. Lewis Hamilton lideraba la carrera, seguido por el de Ferrari. Bajo periodo de Safety Car, Vettel chocó deliberadamente contra Hamilton a causa de un frenazo anterior del inglés. Fue un toque menor, pero muy antideportivo. Es el líder el que marca el ritmo cuando el coche de seguridad va a retirarse, pero Vettel no se mostró conforme a las maniobras del de Mercedes, y decidió darle un toque a su rival. Le sancionaron con 10 segundos, algo que no pareció contentar a nadie.

Al igual que parece que a Ferrari no le han gustado los planes de Liberty Media para la Fórmula 1 en 2021. Los americanos presentaron un boceto con algunas ideas nuevas en la reglamentación para el futuro, pero los italianos no parecen estar de acuerdo con la proposición y han vuelto a amenazar con dejar el deporte si se llevasen a cabo. No es la primera vez que los de Maranello amagan con su marcha y, posiblemente, no será la última.

El futuro de Ferrari

Después de una temporada agridulce, Ferrari debe mirar a 2018 con esperanza, pero sabiendo a la vez que no será fácil. Red Bull y McLaren son dos potenciales rivales para la lucha en la parte alta, dependiendo, eso sí, de cómo funcione el motor Renault. Con el respaldo de los buenos resultados de 2017, el equipo italiano puede afrontar el invierno con algo más de tranquilidad. El monoplaza de 2018 será una evolución del SF70H, por lo que deberán trabajar únicamente en mejorar aquellos aspectos en los que se han mostrado más débiles y potenciar sus puntos fuertes.