Andreas Mikkelsen y Hyundai Motorsport ha completado la primera jornada de test de pretemporada en el sur de Francia, aunque no ha sido fácil contar con el noruego debido a “Ana”.

Toyota abrió la veda con la primera jornada de pruebas de pretemporada con el Yaris WRC, lo que supuso la primera toma de contacto de Ott Tanak con el equipo, y ahora Citroën, M-Sport y Hyundai se han sumado a las pruebas. Los coreanos han vuelto a poner en marcha el i20 Coupé WRC en el norte de Italia y con Adreas Mikkelsen a los mandos, que no ha tenido nada fácil llegar hasta Niza debido al temporada “Ana”, que ha afectado al centro y suroeste de Europa con lluvia, nieve y mucho viento.

A través de las redes sociales, en concreto en Instagram, hemos sido testigos de la odisea que ha supuesto para Andreas Mikkelsen llegar desde Alemania hasta el sur de Francia. El noruego tenía previsto volar desde Munich hasta Francia en la tarde del lunes, pero se encontraba con su vuelo cancelado y tenía que tomar una alternativa: la carretera. Con un coche alquilado a la empresa AVIS, Mikkelsen recorrió más de ochocientos kilómetros a través de Alemania, Suiza, donde la nieve no le puso las cosas nada fáciles, y Francia. Pero llegó.

En los Alpes franceses el equipo Hyundai Motorsport, que había desplazado una unidad y un puñado de mecánicos, Andreas Mikkelsen ha podido rodar de nuevo con el que será su coche durante la temporada 2018, en la que espera luchar por el título. Al igual que en las pruebas de Toyota o Citroën, han tenido lugar sobre asfalto alternando zonas secas con húmedas, e incluso encontrándose algo de nieve en el itinerario. Condiciones similares a las que tendrán en MonteCarlo a finales del mes de Enero, en la prueba inaugural. El coche ha contado con una decoración completamente blanca, como es normal en este tipo de pruebas, y en las primeras imágenes no se aprecian cambios en el mismo, dejando a Toyota como la única marca que ha empezado a introducir novedades en la aerodinámica de cara a la próxima temporada.