Los modelos N5, evoluciones de los maxi rally argentinos, han sido la gran novedades en los rallyes de España, logrando el título en tierra y una victoria en asfalto.

Ha llegado el final de año y es momento de hacer balance de lo que ha supuesta esta temporada 2017 en lo que a rallyes se refiere, y con España como punto de nuestro análisis. Un año en el que, tanto en tierra como asfalto, la gran novedad ha sido la expansión de los modelos N5, después de un 2016 en el que Suzuki y ARVidal dieron los primeros pasos en asfalto mientras que Roberto Méndez y su equipo se centraban en la tierra con el Peugeot 208 MR traído desde Argentina.

El Rallye de Sierra Morena supuso el arranque del Campeonato de España de Rallyes de Asfalto con un total de tres participantes en el apartado N5 con los Swift de Vinyes y Antxustegi y el 208 de José Gracia, primera unidad de RMC Motorsport en debutar en este certamen. Prueba en la que el andorrano de Suzuki fue el único que cruzó la línea de meta, logrando la sexta posición a más de 3 minutos y medio del ganador. Una prueba que dio paso al periplo canario donde la marca nipona mantuvo sus dos coches; mientras que Ford entró en acción con el Fiesta N5 de Benjamín Avella, unidad construida por RMC. Aunque las pruebas insulares se saldaron con peores resultados dado el número de R5 inscritos, con Vinyes undécimo en Gran Canaria y noveno en Tenerife. Y con la llegada del campeonato al norte, en Ourense, Suzuki se quedó como único representante de la categoría debido al retraso del Renault Clio N5, que debutaba en Ferrol con la séptima posición por detrás de los dos pilotos de Suzuki y del Abarth 124 R-GT de Álvaro Muñiz.

En las citas asturianas, el Princesa y el Villa de Llanes, a las dos unidades de Suzuki y la de Renault se unieron los Fiesta de RMC Motorsport, primero con José Luis Cuesta y en la segunda cita con el gallego Iago Caamaño. Aunque la parte más importante no llegaba con el número de inscritos sino con los resultados obtenidos, con un Gorka Antxustegi que en Oviedo se quedaba quinto y un Joan Vinyes que conseguía el primer podio para un modelo N5 en Llanes, con la segunda posición a sólo 14,3 segundos del Hyundai i20 R5 de Iván Ares. Conforme iba avanzando la temporada los equipos con unidades R5 comenzaron a perderse pruebas mientras que los N5, más económicos, fueron mejorando sus resultados ante la falta de rivales y una evolución imparable. Tal y como veríamos en Cantabria con un nuevo podio de Vinyes.

La recta final del campeonato, ya decidido en favor de Ares con su victoria en Santander, se centró en la batalla entre Suzuki y Renault por ver quien sería el primero en conseguir la victoria. Y aunque fueron los últimos en llegar, la marca del rombo dio el primer aviso en La Nucía con un Miguel Ángel Fuster, que se lucía en casa para conseguir el primer scratch de un N5 construido por RMC Motorsport y el primer podio, terminando esta penúltima cita a 44 segundos de Ares. Además en Alicante un piloto tan mediático como Alberto Monarri debutaba en la categoría con otro Clio N5. Y Madrid sería la confirmación definitiva, si los R5 fallan los N5 no van a dejar pasar la oportunidad.

El Puerto de Canencia abrió la última prueba de la temporada con una complicada situación climatológica, donde Suzuki y ARVidal no fallaron. Antxustegi dio en el clavo con la monta de neumáticos y logró así la suficiente ventaja como para gestionarla a lo largo del fin de semana, mientras que Ares y los Porsche se batían tramo a tramo, para lograr la primera victoria de un N5, con una ventaja de más de medio minuto sobre el Fiesta R5 de José Luis Peláez. La nueva categoría lograba así su primera victoria y confirmaba la mejor temporada de Gorka Antxustegi en el Nacional de Asfalto, finalizando tercero por detrás de Ares y Burgo. Además Vinyes lograba la sexta posición, justo por detrás de Cristian García, y Miguel Fuster se quedaba undécimo con sólo media temporada completada con el Renault Clio N5 de la filial española.

Pero si hay un campeonato en el que los N5 han triunfado, ese ha sido el Campeonato de España de Rallyes de Tierra. Lorca abrió la temporada con los Peugeot 208 N5 de Cohete Suárez y David Rozada como únicos representantes frente a casi una decena de R5, aunque ninguno logró batir al asturiano de Peugeot España. Dos pilotos que repetirían en Navarra y Auga, aunque sólo en la cita gallega lograban subirse a lo más alto, de nuevo con Cohete Suárez, mientras que Alexander Villanueva hacía lo propio en Navarra con un Citroën DS3 R5.

La segunda mitad del calendario se iniciaba con la victoria del Peugeot 208 T16 R5 de Xevi Pons en Cervera y Jose Antonio “Cohete” Suárez lograba el título con la victoria en Extremadura. Un título que se convertía en el primero de un N5 en España, después de un total de tres victorias y casi una veintena de scratchs. De esta forma se completaba el proyecto de RMC Motorsport y Peugeot España para desarrollar el 208 N5, que se ha perfilado como el gran favorito para los pilotos privados en la próxima temporada, la alternativa para hacer frente a los R5 con un precio más accesible y en un terreno donde la potencial cobra menos importancia.

Tras el dominio de Mitsubishi en el Nacional de Asfalto en 2016 y el primer título de un R5 en 2017, la próxima temporada se perfila como el gran año para los N5 después de demostrar que son una opción para ganar carreras. La Copa N5 de RMC será el gran trampolín para la categoría, aunque a lo largo de la temporada han sido muchos los pilotos que se han interesado por este tipo de coches, dado su gran rendimiento, versatilidad y precio. Mientras que en la tierra han conseguido desbancar a unos R5 que la pasada temporada lograron arrasar con Alexander Villanueva, que logró hasta siete podios y cuatro de ellos fueron desde lo más alto.