El piloto asturiano, en su primera aparición en el Campeonato Mundial de Resistencia, se llevó la victoria en las 6 Horas de Spa junto a sus compañeros del Toyota número 8, Kamui Kobayhasi y Sebastien Buemi.

fernando alonso 6 horas de spa

Mirada de concentración de Alonso | Foto: WEC

El emperador romano Julio César es el autor de la frase que da nombre a este artículo. “Vine, vi, vencí”. Según cuenta la historia, así fue como describió ante el Senado su victoria en la Batalla de Zela sobre Farnaces II del Ponto. Y así es como Alonso, como un auténtico gladiador romano (aunque él es más de samuráis), siempre con la ayuda de sus compañeros, se llevó el honor en la arena de Spa.

En su primera carrera en el WEC se encargó de hacer dos relevos (el segundo y el último); lo hizo bien pero todavía, como es lógico, tiene cosas que mejorar. En las últimas vueltas, presionado por Mike Conway con el Toyota 7, el asturiano se vio tras varios pilotos de la categoría GTE y a punto estuvo de impactar contra uno de ellos.

Sí, fue una victoria descafeinada en las últimas vueltas, en las que el Toyota perseguidor no atacó al que marchaba en primera posición. Órdenes de equipo, sí, pero establecidas antes incluso de la carrera. Decidieron mantener las posiciones que ocuparan tras el último paso por boxes y siguieron el guión previsto, antes que arriesgarse a un toque que acabara de igual forma que los Red Bull en Bakú. Y con ese guión llegó la primera victoria de Alonso en la resistencia, un campeonato que, a corto plazo, dará más alegrías a sus seguidores que la Fórmula 1.

El 12 de mayo de 2013, en el GP de España, fue su última victoria. Desde entonces, han pasado casi 5 años, 60 meses, 260 semanas, 1.820 días, 43.680 horas, 2.620.800 minutos y 157.248.000 segundos. El año pasado, el piloto de McLaren lanzaba un enigmático mensaje en el que auguraba que volvería a lo más alto del podio en 2018. ¿Fichaje por uno de los grandes en F1? No, los tiros no iban por ahí, sino por saborear el triunfo en otra especialidad. El próximo reto llega en poco más de un mes, con las 24 Horas de Le Mans, una cita marcada a fuego en su hora de ruta hacia la consecución de la triple corona. Pero antes, vuelta a la oficina de la Fórmula 1, con la carrera de Barcelona ante su público.