Las prestaciones de los GTE para las 24 Horas de Le Mans han sido fijadas y Aston Martin es el gran beneficiado con más potencia y menos peso. La organización se centra el limitar el M8 y el Corvette.

El ‘Balance of Performance’ supone uno de los grande impulsores de igualar las prestaciones en el Mundial de Resistencia, y que ya tienen datos exactos para las 24 Horas de Le Mans de 2018. La participación de seis marcas fija la categoría GTE-Pro en uno de los grandes atractivos y el WEC quiere que la lucha sea encarnizada entre todas las unidades, por lo que ha permitido a Aston Martin dar más potencia a sus Vantage para igualar a sus rivales; mientras que BMW y Corvette van a contar con las mayores limitaciones. Le Mans es la única prueba que cuenta con unas limitaciones al margen del resto de la temporada.

La organización ha visto en los nuevos Aston Martin Vantage una gran desventaja frente a sus rivales y por ello les han dotado de cuatro litros más en el deposito para llegar a los 105 litros, además de dotarlos de más revoluciones en el turbo. Los nuevos Vantage mantendrán los 1.268 kilogramos con los que fue concebido por la marca británica. En el lado apuesto se encuentran BMW y Corvette, que han recibido las mayores limitaciones. Los M8 de la casa germana tendrá que incrementar su peso en 13 kilos y pierde cuatro litros en el deposito; mientras que el equipo de Antonio García tendrá que sumar diez kilos, llegando a los 1.254.

Porsche es la única marca que mantendrá las especificaciones de sus coches en su primera temporada tras la salida del equipo en LMP1 y Ferrari tendrá muy pocos cambios, tan sólo un aumento en las revoluciones del turbo. Por su parte, Ford ha podido reducir en 13 kilos el peso de los GT, aunque por contra contará con dos litros menos en el deposito y las revoluciones del turbo se verán mermadas.